domingo, 30 de noviembre de 2025

El anillo de oro



El calor es tan extremo que estoy tirada en el suelo como un trapo. Podría estar en otro sitio, pero soy un trapo y los trapos no piensan en una vida mejor.

Me hace falta una fuerza superior que me agarre de los picos, me levante, me meta en el agua   salpicando con estrépito y con rabia, me frote, me retuerza, me exprima y me enjuague bien para colgarme a secar en el tendedero, fresca, clara  y tan limpia como los chorros del oro.  Como esos chorros de oro que corren a placer bajo la superficie del agua de los ríos, vetas de chorros de oro en el lecho de roca en lo más profundo de la tierra. Me gustaría ver lo limpios que están.  El oro no me gusta, no tengo nada de oro y detesto con todas mis fuerzas ese brillo amarillo en relojes, collares y bolsos. No lo tolero por todo lo que representa.

El oro proviene del interior de estrellas supernovas que colapsan y una vez que se estrella contra la tierra y debido a su peso específico, relativamente alto, se entierra cada vez más y más profundamente en ella.

El oro es maleable, excelente conductor, no se oxida y dado que su punto de fusión es muy alto, resiste altas temperaturas, aunque pese demasiado y tanta ostentación te parezca de mal gusto, es por eso que nos acompaña desde hace miles de años.

Desde el principio se utilizaba para hacer ornamentos y joyería y en el antiguo Egipto se le consideraba un metal sagrado para llevar puesto en este y en el otro mundo como símbolo de inmortalidad.

Debido a su biocompatibilidad los etruscos lo empezaron a usar en odontología y no fue hasta el siglo IV a.c que empezó a ser acuñado como moneda. Un quilate es lo que pesa una semilla de algarrobo, o sea, 0,20 gramos.

No hay tanto oro,  en realidad es un metal escaso. Casi todo el oro que hay sobre la tierra lo tiene la iglesia y el otro está en el fondo del mar.

Tengo una amiga doradora que esparce con sumo cuidado y delicadeza capas extremadamente finas y extremadamente caras sobre las imbricadas y retorcidas superficies de madera de pasos, retablos, marcos y yo que sé más objetos de culto y adoración.

Y a pesar de que le encanta su trabajo y tiene unas manos que valen oro, no le pagan lo suficiente, así que también hace deliciosas tartas y exquisitos pasteles, sin gluten, sin azúcar y sin oro.

Si yo me encontrara por un casual, subiendo una montaña o buscańdolo a drede, cerniendo la arena del río, una pizca de oro, lo primero que haría, antes de gritar Oro!! y sin  que nadie me viese, sería tragármela inmediatamente, mientras  visualizaría como va sanando en su recorrido, mi cuerpo y mi alma.  

Y dado que no se puede digerir porque es un material inerte que ni se descompone, ni se absorbe de ninguna manera, y que  tal como entró, saldría,  me haría un anillo para tenerlo siempre conmigo, so pena de parecerme a Golum.

Y he aquí, después de tanta chapa y de haber puesto remedio a mi total ignorancia y desconocimiento sobre el oro, lo que os quería contar.

Hace un un par de años empecé a experimentar los síntomas de la perimenopausia, no me voy a extender sobre esa etapa que tenemos que transitar las mujeres porque hasta que no te pasa, no puedes ni entender, ni acercarte minimamente a lo que hace con unas y con otras y como te afecta, por mucho que te lo cuenten.  Es que estás viendo amargadas de la vida a tu madre y a sus amigas, que son tanto o más exageradas que ella, y lo que piensas es : No veas lo que les gusta llamar la atención con el abanico y sus aspavientos y que todo lo que les pasa es que están mal folladas.  Así tal cual. Y nada más lejos de la realidad.  Y aunque existan mujeres que no lo notan, afortunadas ellas, yo hablo por mí y por todas las que lo han sufrido antes que yo y por las que lo sufrirán después y os digo para que no os pille desprevenidas que es infernal y me suda el coño que digan que soy una exagerada como tu madre y como tu abuela, porque a mi madre no le ha pasado.

Por qué esto que nos sucede a la mayoría o a muchas de nosotras, no  lo explican  ni en el colegio, ni en ninguna parte?  porque no hay quien lo entienda, y nunca nos hemos puesto, ni propuesto entenderlo en condiciones, porque  como es una transición natural, que sólo sufrimos las mujeres, donde todo es un desvario de ovarios, hormonas,  ciclos menstruales irregulares, cortos  o largos, (el mio era de seis meses sin y de seis meses con regla ininterrumpida, un auténtico coñazo, valga la redundancia), pero como es algo normal, no te queda otra que joderte y encima estamos todas locas, pero de verdad.


Al segundo año de estar más desequilibrada que de costumbre, sin dormir, sufriendo combustiones espontáneas y sangrado durante seis meses, corriendo el riesgo de quedarme más  seca que una mojama, empecé a preocuparme seriamente.

Me preocupé, si, me preocupé, porque no se puede vivir sin hierro, sin sangre, sin memoria, sin sueño, sin energía y con el termostato estropeado y también porque había escuchado que hay mujeres a las que les duran los sintomas para siempre y estaba aterrorizada.

Así que fuí y le conté todo lo que me estaba ocurriendo a la ginecóloga y le pregunté lo de que si te podía durar toda esta mierda para siempre, con lo contenta que estaba con que fuera una mujer y presuponiendo que estaría de mi lado, que me entendería y que me lo explicaría todo super bien, sabéis lo que me respondió? que si me estaba cachondeando de ella y que tenía a más pacientes a las que atender. Para parar el sangrado de inmediato y para siempre me recetó unas pastillas, que una vez  leido el prospecto, no osé en tomar y me fui para mi casa más preocupada y más triste todavía.

Lo que solemos hacer las mujeres cuando nos pasan cosas de mujeres y que no sabemos o no podemos solucionar, es contárselo a nuestro círculo de mujeres  y  así andaba yo,  por esos andurriales,  con mi regla ininterrumpida, gastando más en salvaeslips que en toda mi vida fértil, escuchando experiencias menopáusicas de unas y de otras hasta que una de mis amigas, me dijo que me pusiera algo de oro en el ombligo, un pendiente, un anillo, daba igual, lo que fuese, pero de oro puro.

Primero me entraron unas ganas espontáneas de reirme en toda su bonita cara, pero la miré a los ojos y ví que me lo estaba diciendo en serio y además confío en ella, segundo, tenía bien claro que no me iba a tomar las pastillas corta-rollo esas y tercero que por probar no perdía nada.

Pero tenía un problema del tamaño de la medallita, del pendiente, crucecita, anillito o cualquier pizca de oro que no tenía, vaya, que no había oro, ni falso ni verdadero , ni del que cagó el moro, ni de ninguna clase en mi casa.

Mi amiga no dudó un segundo en prestarme el anillo de oro más bonito que he visto en mi vida y que había pasado de la abuela a su madre, y de su madre a ella para después heredarlo su hija y así sucesivamente hasta el fin de los tiempos, para que me lo pusiera en el ombligo durante el tiempo que tardara en retirárseme la regla, que estimaba  en un par de días, aunque podía, en algunos casos raros tratarse de una semana.

Y así, con un preciado y preciosísimo anillo de oro en el ombligo encapsulado con varias tiras de esparadrapo, fui por la vida, varios días con sus noches, cuidando de no perderlo ni muerta, hasta que al cuarto día se me retiró el periodo y dejé de sangrar completamente y pude devolver el anillo a su dueña con la más estupefacta

y agradecida de mis sonrisas.

Es por eso que entiendo, que el verdadero valor del oro radica en su poder curativo, porque todo en la naturaleza tiene un sentido, y ese es el sentido del oro, curar.

Por eso quien lo posee se siente protegido, fuerte y poderoso. Y de ahí vienen todas las parafernalias y demás paranoias a lo largo de la historia en torno al oro.

Le pediré a mi amiga que me envíe una foto de su anillo de oro, el más bonito del mundo, para hacerme uno igual.

                                 

A Cristina Pecellín.



 

 

 


 



Las fuentes de dónde he saciado mi sed de sabiduría sobre el oro son:

https://geologiaweb.com/

https://finagarcia.com/blogs/oro/historia-del-oro#:~:text=El%20oro%20en%20las%20civilizaciones,estaban%20hechos%20de%20este%20metal.

 


 



jueves, 17 de julio de 2025

Pieris brassicae

 Cada vez que veo una mariposa blanca

Sé que estás pensando en mí

Es la mariposa de la col y la veo por todas partes, incluso en las 

películas

Así que planté coles para alimentar a las orugas

que devoran las hojas de la col y

no dejan ni una.

Es costoso, pero ahora tengo

muchas pupas de las que emergerán cientos de mariposas blancas

pasado el invierno

Ya no me importará si piensas en mí

ni tampoco tendré coles.



 



domingo, 22 de septiembre de 2024

Se siente bien

- Se siente bien.

- El qué?

- Saber.

-El qué?

Que fui, que nunca fuiste,

que no soy, que nunca fuimos

que no siendo, soy

que no siendo eres

y no soy,

he sido,

y que no sea,

se siente bien.






viernes, 30 de agosto de 2024

El periódico

En busca de la noticia absurda que me alumbre.

Un travieso y alegre sacerdote desaparece entre las nubes, colgado a un montón de globos de helio de brillantes colores.  Su sonrisa extraviada, de antorcha alucinada sin miedo, subíendo hacía la estratosfera, ilumina al sol. Aleluya.

Seres humanos que tenían toda una vida perfecta por delante la han perdido atrapados en un velero de lujo que se fue a pique. Para esclarecer la causa y castigar a los responsables de tan espantosa muerte, lo reflotarán.

El hijo bronceado del famoso es condenado a cadena perpetua por hacer trizas a alguien que no correspondía a sus sentimientos.

Un hombre mata a su mujer, tropecientasmil veces.

El virus del Nilo acecha mientras el repelente de mosquitos quintuplica su precio. 

Israel hace una pausa humanitaria de tres días para vacunar de la polio a los niños palestinos. Después de la tregua los matarán igual pero vacunados.

Un mundo entero cruzado de brazos es testigo del genocidio, quedará sobre nuestra conciencia el exterminio de un pueblo entero. Siento lo que siento, es horrible lo que pienso, pero lo pienso.

Las piezas caen empujando la taza de café, funden la cucharilla diluida en tinta roja incandescente, se desliza por la alcantarilla como soldaditos de plomo tóxicos que ya no creen en nada y se dejan morir.

El suelo de losas blancas y negras se resquebraja, el humo sale a borbotones, no es humo es sangre, es la vida de nuestros hermanos, de nuestros hijos, es el grito de todos nosotros. 

Subimos el volumen y nadie se levanta de un juego que no queremos  jugar.

 




 

martes, 23 de julio de 2024

Horóscopo

Una gran mancha de aceite extendiéndose  para pegársete en las plumas en cuanto emerjas como una gaviota alquitranada, pero viva.

 Desconfío de quien cree en los horóscopos y lo reconoce abiertamente, sabe de qué signo zodiacal es su pareja ideal, los signos con los que son compatibles y con los que no. Puedes  querer  ser amigo de alguien, descartarlo del tirón según su onomástica, ahorrando un montón de tiempo  y las pertinentes decepciones.

Tenemos miedo, hambre, sed, frío, reímos, nos enamoramos y nos morimos en el mismo instante por la misma causa.

 Tú también?

Si y por curiosidad, metí los datos que me pedía un programa informático para elaborar la carta astral y averiguar mi ascendente y mi luna. Nací un 19 de septiembre de 1975 a las 9:15 de la noche en un hospital de Valencia, quién pasaba por allí?

De pequeña creía  que si quería algo, cualquier cosa, bastaba con desearla, desearla con todas las fuerzas para hacerla realidad.

Acostada en la cama, en silencio, a oscuras, a solas , me proponía  repetir cien veces lo que fuera que quería y despertarme a la mañana siguiente sin conseguirlo nunca porque me dormía siempre.

Cien es un número razonable y justo para merecer lo que fuera. Nunca he deseado cosas imposibles. Tenía  todo lo que quería,  todo lo que yo creía que tenía. 

Y si no lo tenía,lo soñaba y en los sueños tenía la vida plena y dichosa que quería.  Preferí muchas veces quedarme al otro lado, hasta que aparecieron las pesadillas y me fallaron la magia y la brujería.

De noche en medio de un campo de garbanzos, de girasoles o en la orilla del mar, cruzan tantas estrellas fugaces que no da tiempo a desear nada y merece la pena de todas formas. 

Reivindico mi derecho a ver las estrellas desde cualquier lugar.  "Devolvedme las estrellas",  Devolvedme  mi soñar". Quiero de vuelta los ríos limpios y los bosques, los pájaros, los jabalíes, los lobos, los zorros, los linces, los osos, que se jodan las ovejas, me caen mejor las cabras con sus cuernos y sus pupilas rectangulares, suben a escarpados riscos, saltan desde las alturas sin temor a partirse la cabeza y saben defenderse y sobrevivir como putas locas.

Empecé a leer el horóscopo a diario cuando cortabas la comunicación sin motivo.

Abandonada, una y otra vez sumida en un limbo de confusión me perdía. No eras tú, era otro, daba igual uno que otro porque mi amor era de cualquiera que me diera un poco de atención.

Enamorada de todas formas quería saber de ti, de él, de todos los que sois en realidad el mismo.

Leía tu horóscopos para observarte de lejos, para saber de ti. Si supieras como te quería, un amor que me desequilibraba y me enfermaba porque no era correspondido y no entendía por qué.

Aprenderé a leer el tarot para decirte siempre la verdad, la que se ve a simple vista si me pides que te la diga: Que el amor está en todas partes, las personas que quieres, saben que las quieres, sabes que te quieren y todo está bien.

Todo lo que te dí, puedes quedártelo porque tengo de sobra. 

La frialdad, las faltas de respeto, las traiciones, las mentiras, te las devuelvo porque son tuyas.


Hoy el horóscopo dice que en el fondo me quieres y le creo

Como sé que brillan infinidad de estrellas en el cielo aunque no las vea.

 

 



viernes, 5 de julio de 2024

Un cuento

Érase una vez

Todo mentira salvo la moraleja

Que más mal que bien

La luz siempre alumbra

Para que dejen de importar

Los putos rollos del personaje 

Maravilloso que inventas

Si fueras capaz, si fueras

Algún día

Me olvidarás

Fin.


 

 


 


martes, 25 de junio de 2024

La lista de deseos


Un macaón en la viborera, un gato negro sin cola, castrado, marcado en la oreja

Escucha los latidos del corazón, Zakarías, le llaman

Pero no es a él a quien buscaba,  no dejan de salir mujeres de su cueva

La luna se fue de fiesta, maquillada de plata, engalanada de rojo, desangrada

Haciéndose la muerta , no hay hogueras en la playa. 

En tres días. no la ví, 

ni en sueños.

Se levantó temprano el levante por la mañana, veinte nudos atados a la 

misma distancia subiendo por la escalera.

Hoy no vienen, ni ayer, ni mañana vendrán para realizar el conjuro que devuelva 

todo a su lugar y a mí, a mi sitio.

En un fuego hueco de arena

Los deseos arden.


jueves, 20 de junio de 2024

El pez

De vuelta al rio

Al oscuro olvido

Del para siempre

A lo de menos

Al deseo en bucle

De calles desiertas

En las altas horas

De luna roja

Y lluvia imprevista

Suelto el anzuelo 

Y la boca rota

De un horizonte desconocido

Henchido de amor.




 

sábado, 15 de junio de 2024

La cajita de música

Hay mujeres y un perro

Alredededor del vestido rasgado

Seguro hay pájaros trinando 

Sus propios nombres

Bajo el bosquecillo 

Del tapiz

La tapa no cierra


El eje 

No gira 

Sin bailarina

Pero

Si le das cuerda suena

Una historia de amor

En la cajita de música.

jueves, 13 de junio de 2024

14 borradores

Atascada en la eterna

Búsqueda de sentido,  no hay nada de aquello que te iba a decir

Porque no te importa

Haré un batiburrillo, un gurruño, una pelota de palabras, un cádaver exquisito conmigo misma, para resumirlo 

en un único borrador dadaista y absurdo

de mi vida

En este espacio no existo, pero tú tampoco

Consciente diluida y  cubierta de polvo

Descubierta 

Retenida

Tras la muralla y el arco

de catorce un borrador menos.







domingo, 9 de junio de 2024

El aldabón

Sólo quería echarse una buena siesta, apenas podía recordar con quien pasó la noche anterior y sin dormir fue a bucear para que no lo pillaran en casa. Unos y otros habían estado buscándole durante la semana para solucionar cualquier problema que hubiera en el barrio, tan dispuesto a ayudar que cuando lo necesitaban de verdad, nunca estaba y siempre le andaban molestando. Bucear era lo mismo que desaparecer de este mundo,  sumergido en el silencio azul se olvidaba de todo, pero se estaba hartando de tener que escapar al fondo del mar para que lo dejaran en paz. 

 Volvía a casa con la perra, contenta de estar por fin a su lado, después de esperar durante horas en la orilla, para verlo resurgir de pronto, con el orgullo resbalándole desde la cabeza a los pies, cargado de pescado y un pulpo enrollado en el brazo. Encendió el fuego para asar el enorme lenguado, metió vivo al pulpo en el congelador. Comió la mitad del pescado y puso la otra mitad en el plato de la perra que tumbada en el pasillo miraba fijamente la puerta, aguardando pacientemente su turno.

La puerta de la casa subiendo la cuesta tras la muralla, no tenía timbre pero sí un aldabón con forma de lagarto enroscado sobre sí mismo, que parecía mirar directamente con ojos brillantes y saltones a quien lo tocara, encontrado en un derribo, parecía muy antiguo. Le encantaba encontrar tesoros perdidos u olvidados, dejados atrás como si no importaran nada. Junto a él volvían a recuperar su lustre, su brillo, su justo valor. El sonido del hierro al golpearlo retumbaba en toda la casa.

Así que conectó el llamador a unos cables, neutro para el lagarto, fase a la placa de metal atornillada a la puerta, en el extremo de los cables puso un enchufe listo para usar si alguien tuviese la mala idea de darle por culo. Algo que estaba deseando que ocurriera porque en el momento en que el lagarto posara el vientre en la placa de metal harian contacto y una descarga de 220 woltios le recibiría para darle su particular bienvenida.

Subió las escaleras con la perra pisándole los talones, cerró la ventana y bajó la persiana. Los dos reventados perra y amo se tumbaron en la cama.


Cuando dormía su mente era una cámara insonorizada, si hubiera estado dormido nada hubiera podido despertarle, pero en el mismo momento en el que el sueño le abrazaba, llamaron a la puerta y el estruendo le espabiló.

No iba a a levantarse, estaba agotado. Ya se cansaría quien fuese de llamar.

Cerró los ojos e intentó dormir pero era imposible, una y otra vez golpeaban el aldabón. Cuando parecía que paraba por fin, comenzaba de nuevo, como un terremoto. Se estaba cabreando de verdad.

La sangre bullía en su cabeza y el calor le abrasaba el pecho, conocía bien ese estado, la rabia se le desbordaba y la ira incontenible hacían que sintiera miedo de sí mismo. Se tapó los oidos con la almohada.

La perra ladraba nerviosa, saĺía y entraba de la habitación, subía y bajaba de la cama y no paraban de llamar.

Bueno ya está bien, pensó. Lanzó la almohada contra la pared, de un salto se levantó furioso, bajó las escaleras apretando los dientes y los puños. Lo que de verdad le apetecía era abrir la puerta y romperle los brazos, las manos y la puta cara a quien quiera que fuese, así aprendería la gente a no insistir, en cambio  enchufó el cable del aldabón y volvió a la cama.

Durmió de un tirón hasta el día siguiente. Cuando despertó abrió la ventana. Por las rendijas de la persiana se colaba la suave brisa y el rumor del mar, deseándole los buenos días.

Bajó a desayunar a la cocina. Mientras hervía el agua para el té se dio una ducha fría para quitarse de encima el sueño y el calor del cuerpo, todavía le quedaba algo de pescado para comer, por la tarde iría a bañarse a su cala favorita.

Cuando el té estuvo listo, cogío un vaso y la tetera cargada de hierbaluisa y azúcar y fue a sentarse bajo la higuera junto a la puerta de su casa para tomarlo tranquilamente y liar los porros que fumaría durante el día. 

De pronto recordó que no había desenchufado de la corriente el cable conectado al aldabón.

Así que antes de abrir tiró del enchufe y salió a la calle, la perra disparada dirección al arco de la entrada de la medina fue a inspeccionar lo que se cocía en el zoco y dar su vuelta de rutina.

La higuera despedía un olor dulzón y embriagador. Le dió un buen sorbo al té, apartó los higos que se desparramaban sobre la mesa y pondría a secar más tarde y empezó a liar canutos. Sentado en la mesa de madera con la puerta abierta de par en par, bajo la sombra perfumada de la honorable higuera mirando hacia la muralla, era como decir, ahora podéis venir, este es el momento idóneo si alguien quiere  hablar conmigo y su vecino de enfrente lo sabía. Viejo amigo de un tio  paterno, con fama merecida de chivato y cotilla nunca se había metido en sus cosas, lo conocía desde niño, le había enseñado a escribir con la diestra atándole la siniestra, ya que mostraría claramente a los demás lo que era en realidad, un demonio. Lo respetaba. Caminaba con las manos cogidas a la espalda con aire meditabundo por el callejón. Su semblante serio y preocupado bajo el gorro de lana que siempre llevaba hiciera frío o calor, presagiaba malas noticias. Se acercó a él y acariciándose la barba, le preguntó:

 - Dónde estuviste ayer en todo el día?.

Sin levantar la vista respondió que había estado en el mar toda la mañana, después estuvo durmiendo y que acababa de despertar.

- Es que me necesitaste para algo?. preguntó mientras colocaba el porro perfecto, recién hecho, alineado junto a los demás en la cajita de caoba.

Entonces el vecino alargó el brazo, cogió un higo que acababa de estamparse sobre la mesa para mostrarles la pulpa de un rojo intenso, se lo comió de un solo bocado sin dejar de mirarle a los ojos como cuando escrutaba el mar en busca de  esos malvados tirubones que se acercaban a la orilla de vez en cuando y de los que había que tener cuidado si salías a pescar, y se sentó a su lado para contarle en voz baja de lo que había sido testigo desde su balcón el día anterior. 

- Sobre las tres de la tarde, la policía llamó a tu puerta, parecía que algo gordo pasara porque llegaban más coches de policía del que salían más agentes para sumarse al grupo que tan pronto se agolpaba en los escalones de la entrada, como se dispersaba y echaban a correr en todas direcciones y volvían a apostarse en tu puerta. Era todo muy extraño.

Esperaron durante horas a que la puerta se abriese o alguien apareciese; hasta que anocheció y finalmente se montaron en sus coches y se fueron. Estábamos todos muy preocupados, nos temíamos lo peor.

- Y qué querían? preguntó mientras escogía de entre todos los porros dispuestos, el que más le gustaba y lo encendía.

- Eran tantos policías que ni yo ni nadie se atrevió a preguntar para qué te buscaban!, ya sabes como se las gastan por aquí, pero me muero de la curiosidad.

Encogiéndose de hombros, trás el denso y espeso humo del hachís, sonreía.





 


domingo, 25 de febrero de 2024

Un monje budista

 

No pienses de noche

Con el respeto que merece un comino

Haz una candela con la esperanza

Que te dé claridad y descansa junto a tu sombra y

Tu perro que es tu alma gemela

Porque no hay nada que arreglar

Por la mañana agradece el agua fresca, el cielo rosa

En el cruce del camino vuélvete a encontrar

Medita bajo el árbol que sembraste

Ni delante ni detrás del ahora 

Con un mudra manda al carajo a Dios 

Y a todo aquel que no te desee lo mejor

Abandona el sufrimiento del sufrimiento del sufrimiento del sufrimiento 

De todas las vidas que arrastras

Como un monje budista.

miércoles, 14 de febrero de 2024

San Valentín

La luna boca arriba se deja hacer 

Venus le besa el ombligo para sellar un pacto

Le dice que es la cosa más bonita que hay

Sobre la tierra

más que las constelaciones

las estrellas fugaces

los anillos de saturno

y el sol.





.

.

.






 



viernes, 20 de octubre de 2023

Las reglas del juego

Detrás de tanto silencio, 

Hay palabras agolpadas al final de

la garganta, pugnando por ser las primeras en salir

Por favor tened paciencia conmigo

El proceso ha sido duro

He tenido que armarme desde el principio

Rehidratar cada una de mis células

Purificar la sangre estancada de mi corazón

Hacerla circular por el entramado de mis venas

Nutrirme desde la médula para fortalecer todos mis huesos

Conectar de nuevo cada uno de mis músculos

Colocar una a una las capas de mi piel

Ya no soy la misma

En esta otra yo

Tú ya no cabes.

En realidad nunca lo hiciste

No tienes nada de lo que preocuparte 

Teníamos que aprender

Yo a amarme y tú a amar

Yo a dejar de dar a cambio de nada

Y tú a dejar de recibir sin dar nada a cambio

No volveré a tener pesadillas contigo

Tú soñarás alguna vez conmigo

Y quizás más adelante cuando ya no necesites 

La máscara que te pones para todos

La máscara que te pones contra tí

La máscara que no te ha servido para mí

Entiendas que en el juego de la vida

Hay que respetar las reglas del amor.





 

 

 



miércoles, 20 de septiembre de 2023

Asco

Asco

Que asco de palabra

El asco que me doy

El asco que me das

Qué es el asco?

Una emoción?

Cómo el amor?

Cómo la pena?

Cómo el odio? 

Cómo la alegría?

Qué carajo es el asco?

Me das asco

Me doy asco

El asco 

Con el asco

La garganta se me cierra

Y me libera

Te veo 

Y siento un asco que

No veas..

 

 


 

domingo, 30 de julio de 2023

Todo lo demás

Quería una casa junto al mar y su embarcadero, la barca, la caña de pescar

Un lugar favorito, una cueva, un huerto de coral

Un burro rebuznando por alegrias

Caminar cogidos de la mano

Tras  soles y lunas

Ni una lágrima más, ni una lágrima menos

La sal justa

Y todo lo demás.

 

Aquí y ahora quiero

Ni antes ni después

Para nunca y siempre

La verdad por delante

Apretando el paso

Que te vayas a la mierda

Y todo lo demás.


 

 

 

 

 




 

 




sábado, 1 de julio de 2023

La golondrina

Cayó de su nido en la cornisa de un edificio de más de diez pisos y

Sobrevivió.

Todavía con el gorro de cáscara de huevo me dió los

buenos días a las seis de la mañana, anunciando la suerte, el 

renacimiento, la vida. 

Muy buenos días, muy pocos días con ella, mi Kalimera.

Convencida de que cruzaría el estrecho y volvería a mí,

La llevé conmigo en la riñonera a todas partes,

La he alimentado todo el tiempo,

La he acariciado demasiado,

La he matado de amor.

Singapur?

Comes bien?

Bailas, cantas, follas?

Cuidas?

Desperdicias tu vida

Qué haces?

Tengo curiosidad


Paseo por Singapur

En otra frecuencia

donde no hay nadie

Nadie sabe quien soy.


 


 

 



.


domingo, 21 de mayo de 2023

Amor de piedra

Que me despiertes a besos

Me hagas el amor engarzándome como a una joya por las mañanas

Que al buscarme, me encuentres en el jardín ensartando las palabras

Que nos dijimos antes de dormir para que no haya resquicio

De que soy para tí, lo que eres para mí y si no, nada en el agua

Las piedras en el lecho se quedan a oscuras y no osan desprenderse

Las lanzo a las olas, se mezclan, se separan y exclaman a voz de inmenso azul

Que no hay un lugar al que llegar, sin flores, ni estrellas

Para que nunca vayas, para que nunca vuelvas

Porque con todo tu amor () he levantado en 

Mi 

Orilla 

Un muro de piedras.

 



viernes, 2 de diciembre de 2022

La cita

Hace poco en una noche lluviosa, tuve una cita con alguien que duró el resumen 

de su matrimonio, su experiencia como padre de sus dos hijos lustrosos y lo que 

tardo en beberme un botellín de cerveza de veinte centilitros.

Perdí el conocimiento y me di una buena hostia en la cabeza contra el suelo 

adoquinado. 

Mientras estuve inconsciente soñaba placidamente y feliz como una cerdita en un 

charco,  pero ese alguien me despertó y me levantó del suelo mojado.

Un cuerno en mi sien derecha conservo como recuerdo.

Creí que era evidente mi reticencia pero volvió a llamar.

Le dije que tenía que resguardarme de la lluvia intermitente.

Lo entendió perfectamente.